Antes del Proyecto Sherpa me sentía al borde de un precipicio a la hora de pensar en emprender. Ahora, tras mi paso por el Proyecto tengo alas para volar y una red de seguridad (por si acaso). Me ha aportado todas la herramientas necesarias para emprender con garantías de éxito, ha sido un lujo asistir a las clases de excelentes profesionales y personas que comparten sus experiencias para que nosotros podamos aprender y mejorar. Pero la gran sorpresa ha sido conocer a mis compañeros, personas con corazón, pasión e ilusión por sus proyectos, y esa es la energía que mueve el mundo. GRACIAS!