Para mí, tener la suerte de participar en el Programa Sherpa ha sido un regalo. Pertenezco a un ámbito que proyecta una imagen de beneficencia que limita a los profesionales a lanzarse en la aventura de emprender y poder desarrollar todo el potencial que ofrece el Trabajo Social. Gracias a este proyecto, he podido comprobar que mis sueños se pueden hacer realidad.